Alambre de por medio, en las organizaciones, la diferencia finalmente la hace la gente. Temas, reflexiones y dilemas que se presentan en el trabajo con personas, cara y contracara de los equipos de trabajo. De lo deseable a lo posible.
martes, 9 de abril de 2013
lunes, 1 de abril de 2013
ACERCA DE LA CONFIANZA
Acerca de la confianza en los grupos
A trabajar en equipo se aprende, pero no se
enseña
Uno de los elementos clave del funcionamiento
de los grupos está sustentado en la confianza mutua. Algo de lo que se habla
mucho, pero que sin embargo es necesario descifrar profundamente para ver cómo
se fomenta en lo concreto de cada empresa.
Dinámica de la confianza
La confianza tiene vida, va y
viene, aumenta y disminuye, se estanca o progresa, se mueve. No es algo dado
para siempre, o que no pueda revertir su situación, aunque sepamos por
experiencia propia lo difícil que es salir de la des-confianza.
Podemos definirla en esta
variación constante no como algo definitivo: puede ganarse con gran dificultad
y perderse con gran facilidad. Sería más propio hablar entonces de “estados de
confianza”, por los que pasamos y que hay que saber reconocer, explicar y
mejorar en lo que se pueda.
Estar al tanto del “grado de
confianza” del que se goza en nuestra empresa es descifrar el ambiente, la
manera en que la gente demuestra esto, sea con palabras o sencillamente con
actitudes. No hace falta mucho a veces para captar la tensión que se respira, o
bien el buen ambiente y la comodidad de las personas cuando estamos cerca de
ellas.
Con grados de confianza bajos por
ejemplo se hace extremadamente difícil lanzar nuevos proyectos o desafíos que
requieran un apoyo consistente y rápido de nuestra gente.
Por el contrario un alto grado de
confianza nos da margen a un crédito de gran valor que no debe malgastarse y
usarse con criterio.
La confianza es necesaria para
todos, pero implica un riesgo. Es un riesgo que hay que asumir si buscamos que
la realidad humana de nuestra empresa avance, mejore, se ajuste y nos
signifique un impulso. Aquellos que no estén dispuestos a asumirlo no podrán
gozar de sus beneficios.
En otras palabras si Ud. elige
por sistema desconfiar, no exija que su gente lo acompañe ciegamente. Las
personas aplican una lógica pura y darán en función de lo que somos capaces de
dar.
La confianza se pone en juego a
partir de las actitudes y aptitudes, por lo que implica evaluar aspectos
diferentes de la misma realidad de las personas. No es suficiente solo con una
de ellas, confiamos porque podemos descansar en capacidades y también en buena
disposición.
La buena actitud es enormemente
valiosa, pero si no se ve acompañada de las mínimas capacidades tendremos un
grupo disponible pero incapaz, lo que lo hace tan peligrosos como los
capacitados con mala predisposición.
Una cosa notable es la
característica de contagio y la ola positiva que produce. Al confiar lo que
provocamos se convierte en algo que da lugar a mucho más. Tiene el poder de
empujar a las personas en que se confía a analizar si son capaces de merecerla.
En otras palabras al suponer algo bueno, al dar crédito abierto en cierta
manera se obliga y apela a la responsabilidad personal.
Construir confianza en grupos
Algunas condiciones que favorecen
los grados de confianza de los que hablamos son:
- Ser
capaces de mostrarla en resultados: esto implica que los buenos resultados que se comunican y
muestran claramente mejoran la estima personal y el ánimo del equipo. En
un plano que siempre debe ir de menor a mayor de forma sostenida ir
mostrando de a poco que las cosas mejoran en concreto ayuda y mucho. A los
números y resultados no hay con qué darle, si éstos son el sostén de
cambios reales en las conductas no hay mejor estímulo.
- Reflejar
en información los cambios:
posibilita mayor claridad en la comunicación y espanta las dudas que hacen
retroceder a las buenas iniciativas. Informar es el primer gran paso para
mejorar la participación de la gente. No hay manera de involucrar a quien
ni siquiera sabe cómo avanzan las cosas.
- Delegar
roles y tareas de peso: a
la hora de poner las cosas en manos ajenas el lugar que se le destina a
cada uno habla solo a las claras de la importancia que se le da a la
persona. No se trata de delegar por delegar cosas menores, ya que esto se
interpreta de mala forma. Quien siente que es depositario de forma
concreta de cosas de valor está más cerca de sentirse alineado con sus
expectativas y voluntad de mejorar.
- Apuntar y destacar lo positivo: la lógica positiva es extremadamente potente a la hora de provocar confianza y mejorarla. Si se trata de motivar siempre lo bueno nos da la posibilidad de mostrar caminos de oportunidades. A su vez ser demostrativo al dar feedback, agradeciendo y valorando los esfuerzos hace que la gente se sienta parte.
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