lunes, 1 de abril de 2013

ACERCA DE LA CONFIANZA


Acerca de la confianza en los grupos

A trabajar en equipo se aprende, pero no se enseña

Uno de los elementos clave del funcionamiento de los grupos está sustentado en la confianza mutua. Algo de lo que se habla mucho, pero que sin embargo es necesario descifrar profundamente para ver cómo se fomenta en lo concreto de cada empresa.

Dinámica de la confianza
La confianza tiene vida, va y viene, aumenta y disminuye, se estanca o progresa, se mueve. No es algo dado para siempre, o que no pueda revertir su situación, aunque sepamos por experiencia propia lo difícil que es salir de la des-confianza.
Podemos definirla en esta variación constante no como algo definitivo: puede ganarse con gran dificultad y perderse con gran facilidad. Sería más propio hablar entonces de “estados de confianza”, por los que pasamos y que hay que saber reconocer, explicar y mejorar en lo que se pueda.
Estar al tanto del “grado de confianza” del que se goza en nuestra empresa es descifrar el ambiente, la manera en que la gente demuestra esto, sea con palabras o sencillamente con actitudes. No hace falta mucho a veces para captar la tensión que se respira, o bien el buen ambiente y la comodidad de las personas cuando estamos cerca de ellas.
Con grados de confianza bajos por ejemplo se hace extremadamente difícil lanzar nuevos proyectos o desafíos que requieran un apoyo consistente y rápido de nuestra gente.
Por el contrario un alto grado de confianza nos da margen a un crédito de gran valor que no debe malgastarse y usarse con criterio.
La confianza es necesaria para todos, pero implica un riesgo. Es un riesgo que hay que asumir si buscamos que la realidad humana de nuestra empresa avance, mejore, se ajuste y nos signifique un impulso. Aquellos que no estén dispuestos a asumirlo no podrán gozar de sus beneficios.
En otras palabras si Ud. elige por sistema desconfiar, no exija que su gente lo acompañe ciegamente. Las personas aplican una lógica pura y darán en función de lo que somos capaces de dar.
La confianza se pone en juego a partir de las actitudes y aptitudes, por lo que implica evaluar aspectos diferentes de la misma realidad de las personas. No es suficiente solo con una de ellas, confiamos porque podemos descansar en capacidades y también en buena disposición.
La buena actitud es enormemente valiosa, pero si no se ve acompañada de las mínimas capacidades tendremos un grupo disponible pero incapaz, lo que lo hace tan peligrosos como los capacitados con mala predisposición.
Una cosa notable es la característica de contagio y la ola positiva que produce. Al confiar lo que provocamos se convierte en algo que da lugar a mucho más. Tiene el poder de empujar a las personas en que se confía a analizar si son capaces de merecerla. En otras palabras al suponer algo bueno, al dar crédito abierto en cierta manera se obliga y apela a la responsabilidad personal.

Construir confianza en grupos
Algunas condiciones que favorecen los grados de confianza de los que hablamos son:
  • Ser capaces de mostrarla en resultados: esto implica que los buenos resultados que se comunican y muestran claramente mejoran la estima personal y el ánimo del equipo. En un plano que siempre debe ir de menor a mayor de forma sostenida ir mostrando de a poco que las cosas mejoran en concreto ayuda y mucho. A los números y resultados no hay con qué darle, si éstos son el sostén de cambios reales en las conductas no hay mejor estímulo.
  • Reflejar en información los cambios: posibilita mayor claridad en la comunicación y espanta las dudas que hacen retroceder a las buenas iniciativas. Informar es el primer gran paso para mejorar la participación de la gente. No hay manera de involucrar a quien ni siquiera sabe cómo avanzan las cosas.
  • Delegar roles y tareas de peso: a la hora de poner las cosas en manos ajenas el lugar que se le destina a cada uno habla solo a las claras de la importancia que se le da a la persona. No se trata de delegar por delegar cosas menores, ya que esto se interpreta de mala forma. Quien siente que es depositario de forma concreta de cosas de valor está más cerca de sentirse alineado con sus expectativas y voluntad de mejorar.
  • Apuntar y destacar lo positivo: la lógica positiva es extremadamente potente a la hora de provocar confianza y mejorarla. Si se trata de motivar siempre lo bueno nos da la posibilidad de mostrar caminos de oportunidades. A su vez ser demostrativo al dar feedback, agradeciendo y valorando los esfuerzos hace que la gente se sienta parte.

TODO CAMBIA, TAMBIEN LA GESTION DE PERSONAS Y EQUIPOS EN EL AMBITO RURAL ¿POR DONDE EMPEZAR? Los tiempos cambian y tanto la agricultura com...